
Por Josan García
Mirando el cartel de la fotografia parece claro que si paseamos por Vilafranca del Penedes ( que es de donde es la foto) seguramente nunca entrariamos a comer a ese restaurante salvo por caso de extrema necesidad.
Seguramente no entraríamos por una cuestión de percepción irreflexiva, muy rápida, en vitud de la cual nuestro cerebro elaboraría los siguientes razonamientos de forma ultrarápida:
1.- Si quiero comer pizza busco un italiano ( que es lo especialista)
2.- Si me gusta el Kebab busco un pakistani, iraní, etc…o asimilado ( que es lo especialista)
3.-Si hacen los dos cosas y además sandwiches es que seguro que no hacen bien ninguna
4.- No relaciono color azul con comida.
Al final el motivo es que pensamos que ese sitio, por como lo vemos, ( posicionamiento) no puede satisfacer nuestro deseo. Admito que puede que estemos TOTALMENTE equivocados y que dentro de ese local hagan las mejores Pizzas, kebabs y sandwiches del mundo, lo que digo es que da igual si es así, porque al verlo no lo pensamos y por lo tanto no entramos a comprobarlo y su dueño pierde nuestra venta.
Cierto que los despachos de abogados ya no tienen “carteles” ( lease placa), la mayoría tienen su “cartel” en la pagina web, y muchas de ellas se parecen al cartel de la foto. Con un volumen de miembros relativamente corto o pequeño se ofrecen servicios de todas las materias del derecho ( servicio jurídico multidisciplinar..es lo más usado) a las que normalmente solo le falta Derecho Romano y Derecho natural para que la cosa parezca más el temario de la carrera de derecho que una pagina web de despacho de abogados.
Naturalmente la gente que navegando encuentra ( si el posicionamiento en buscadores funciona…que mucho es decir) las mencionadas páginas, lo normal es que su cerebro opere en la misma forma que el nuestro paseando por Vilafranca del Penedes, porque sencillamente no “tenemos posicionamiento”, al intentar ampliar la oferta para conseguir más peces, lo que conseguimos es que se escapen todos antes que consiguamos cerrar “la gran red” entre cuatro.
Seguramente estoy muy “parabólico” e igual mis metaforas son pobres, pero lo que intento decir es sencillo. Si me vendo como especialista de todo, la gente me percibirá como especialista de nada, ( que probablemente es lo que soy), porque el tamaño de mi despacho determina la posibilidad de abarcar oferta que tengo, y en consecuencia si soy especialista, no me tengo que inventar la rueda cada vez, ya la tengo, la tengo buena y cobro mucho por ello, no poco, porque soy “especialista” y la gente me posiciona como tal.
El problema es que para posicionarse como especialista, hay que ser especialista…y eso es un trabajo largo y duro. Pero más largo y duro es un negocio de Pizza, Kebab y sandwiches en el que no entra nadie..no?

El acceso a bases de datos para consulta jurisprudencial o doctrinal y su desarrollo parecían entonces una de las metas importantes para el desarrollo de la profesión, hoy lo cierto es que “algunos” usamos muchas más cosas, (blogs, youtube, facebook, slideshare, twitter,..etc…) que parecen haber pasado a formar parte de nuestra cotidianiedad sobretodo en lo que corresponde a nuestro modelo de negocio, es decir, en aquella parte que hace igual a una empresa de servicios jurídicos que a cualquier otra. Lo cierto es que muchos de los usos de la red tienen un carácter claramente comercial (marketing) u operativo ( procesos y gestión de conocimiento y documentación), más que propiamente “legal”.
Como no quisiera ser visto así, ( aunque al final cada uno me verá como le de la gana), me gustaría invitar a algunas reflexiones lógicas :


